Reflexión de un joven a la sociedad



Ayer mi mamá me dijo : " Las personas homosexuales son gente anormal "
Aquella idea quedó clavada en mi mente, y luego de mucho pensarlo llegué a la conclusión que tan lejos de la realidad no estaba.
La homosexualidad es una " anormalidad ", tal como cuando nace un ser con problemas tanto físicos como psicológicos, un ser sin un brazo, una pierna, ciego o sordo, o quizás con síndrome de down, estos seres son personas "fuera de lo normal" para la sociedad pero al igual que todos, sienten, piensan y les hiere ser mal mirados.
Quizás mucha gente puede denigrarlos, apartarlos o simplemente rechazarlos, pero esta " anomalía " es algo irreversible, no hay nada que hacer al respecto por tratar de cambiarlo, pero si por mejorar, tomar costumbre de la condición en que el ser vino al mundo, ser feliz y sentirse persona al igual que todos.

La gente puede ser muy cruel o indiferente al ver uno de estos casos al exterior de su núcleo familiar, pero cambia radicalmente a la hora de que esta persona forma parte de sus seres queridos, se da cuenta que realmente es una persona como todos con valores y metas comunes y afines; sueños, temores y triunfos.
Otras personas también se dejan llevar por " lo que dice la religión ", creen que Dios creo al hombre y a la mujer y únicamente puede haber amor entre distintos sexos, pero en realidad Dios creo " dos seres " que al atraerse mutuamente podían consolidar una relación.
Mucha gente no comprende que al igual que los heterosexuales, a los homosexuales no les llama la atención involucrarse con alguien de distinto sexo, y en el caso de que lo hiciera por intentar cambiar estaría haciendo un gran daño a su pareja y a si mismo, estando con alguien que realmente no le gusta ni le da felicidad como si lo haría alguien de su mismo sexo.